Latinoamérica avanza y se reta a sí misma en materia de libertad de expresión

29 julio, 2018

Manuel Mojica · manumojica.ucr@gmail.com

Con el fin de presentar y discutir las condiciones actuales de concentración mediática en la región, vinculándolas con la libertad de expresión y la regulación vigente sobre estos temas, un grupo de personas académicas, organizaciones pro-derechos humanos, así como periodistas y miembros de la sociedad civil participaron de la Jornada “Concentración mediática, libertad de expresión y regulación democrática”.

Esta fue una de las actividades previas al XIV Congreso de la Asociación Latinoamericana de Investigadores en Comunicación (Alaic) que tuvo como sede a Costa Rica. La jornada tuvo lugar el domingo 29 en el Centro de Investigación y Capitación en Administración Pública (Cicap).

Gracias al diálogo entre las personas participantes se pudo conversar sobre tendencias para la libertad de expresión en la región Latinoamericana, el rastro en la jurisprudencia de la concentración y el pluralismo; así como los patrones de concentración en América Latina.

La LISTA de UNESCO

Guilherme Canela, quien es consejero de Comunicación e Información para el Mercosur y Chile de UNESCO pudo compartir los resultados del más reciente informe de Tendencias para la libertad de expresión y el desarrollo en los medios en América Latina y el Caribe.

En ese informe, UNESCO señala que se preocupa por cuatro aspectos fundamentales: la libertad de los medios, su independencia y la del ejercicio periodístico, la seguridad de quienes ejercen la comunicación y la pluralidad de medios.

A nivel general, UNESCO señala tendencias mixtas. Aunque del 2011 al 2016 hay un incremento de 22 países que reconocen y regulan el acceso a la información, no necesariamente su aplicación es la adecuada.

Además, este tipo de leyes no protege de otras medidas como la violación la neutralidad de la red o las limitaciones tecnológicas para acceder a ciertos espacios digitales.

Aunque hay una mayor resistencia por parte de los medios de comunicación a aquellas acciones que pueden violentar su autonomía, aún persiste la impunidad en los crímenes cometidos contra periodistas. La violencia mediática que reciben las mujeres es mucho mayor a la que reciben los hombres.

En algunos países se han instaurado órganos reguladores para garantizar una adecuada libertad de expresión y libertad de prensa; pero las regulaciones han sido “torpes” y han limitado su mismo objeto de protección.

Para Canela, los cuatro pilares de UNESCO deberían traducirse en “LISTA”, que son las garantías de Libertad, Independencia, Seguridad, Tener pluralidad y un llamado a la Acción. “Los periodistas, la academia y las Organizaciones No Gubernamentales tienen que ser quienes constantemente hagan este llamado a la acción y representen la A de LISTA”, puntualizó.

Jurisprudencia: lo que se dijo en la Corte

Una mesa de diálogo analizó los antecedentes jurisprudenciales en la región en materia de concentración y pluralismo, con el apoyo de Edison Lanza, de la Corte Interamericana de DDHH; Ana Carolina del PFDC Brasil y Graciana Peñafort.

Lanza decidió centrarse en aquellos casos en los que no necesariamente existía un conflicto o violación de derechos pero sí una censura indirecta. Este tipo de sucesos es de particular interés para quienes estudian el tema porque esta estrategia de abuso del poder institucional podría, eventualmente, representar una amenaza directa a las libertades comunicativas.

Otro de los antecedentes positivos fue el caso Granier contra Venezuela, en el que se establecen límites a la propiedad cruzada y la concentración potencial de mercados de audiencia.

Este caso es relevante en cuanto la Corte Interamericana de Derechos Humanos reconoció la triple dimensión del derecho a la comunicación como de interés común y como un motivo válido para no renovar las concesiones sobre el espectro radioeléctrico. Además ratificó al Estado como su único dueño.

Por su parte, Graciana Peñafort invitó a la reflexión de qué hacer cuando las personas tienen que conocer al Estado a través de las representaciones mediáticas del Estado y eso afecta su percepción sobre distintos temas.

Peñafort señaló que aunque algunas legislaciones – como en Argentina – establezcan límites a la propiedad comercial en los medios de comunicación, no se contempla la regulación a los oligopolios informativos que generan unas cuantas empresas.

Los dueños de la verdad en la región

Guillermo Mastrini compartió con la mesa su análisis de cómo es evidente y notorio que los grandes medios de las cinco principales economías de la región estaban buscando estrategias de re-estructuración para competir en el mercado global de la información. Esta estrategia de negocio implica el acaparamiento de vías y canales pero no la diversidad mediática o de agendas. 

Luisa Ochoa, colaboradora de PROLEDI, se refirió al caso de Albavisión como un gigante que tiene presencia comercial en toda la región.

Fernando Oliveira se inclinó a reflexionar más sobre el papel que cumple la educación mediática en la vida cotidiana y las relaciones interpersonales de todas las personas. Según su tesis, una mayor alfabetización mediática empoderaría a la ciudadanía para ejercer mejor sus derechos comunicativos y defenderlos más activamente.

Finalmente, Daniel O’Malley se refirió a un estudio que se hizo en la región que se concentraba en la percepción de las personas sobre el pluralismo mediático. Como conclusión general, se encontró que las personas son más felices y están más satisfechas en aquellas democracias en las que se percibe un mayor pluralismo de medios.

Esto se debe a que hay más posibilidades de que al menos un medio de comunicación pueda representar adecuadamente – según los valores propios de una persona – los conflictos de esa misma sociedad.